Autor: UNOi

Fecha: 3 de septiembre de 2015

¿Qué es más importante, el desarrollo de competencias o el contenido? El ejemplo de Finlandia

Hoy en día, sabemos que si hay un país que ha logrado el éxito en el terreno de la educación, es Finlandia. Hace décadas que […]

Hoy en día, sabemos que si hay un país que ha logrado el éxito en el terreno de la educación, es Finlandia. Hace décadas que se dieron cuenta de que su sistema no respondía a la actualidad y emprendieron un cambio que supuso momentos difíciles de crisis que permitieron el cambio. Hoy, Finlandia ocupa uno de los mejores lugares del mundo en las evaluaciones educativas de PISA, y sin embargo saben que hay más por hacer. Que no es suficiente la excelencia en un ranking, que si pueden darle mayores competencias a los alumnos para que alcancen el éxito lo harán. Recientemente el sistema educativo finlandés anumió un cambio que suena drámatico, pero que busca darle mayor peso a las competencias que a contenidos específicos que pueden ser obtenidos por otros medios en la hoy llamada sociedad de la información.

Les compartimos esta entrevista con la Ministra de Educación de Helsinki, en la que habla de la importancia de colocar proyectos transversales por delante de las materias.

PorVir. 26/03/15.  Vinicius de Oliveira.   Algo que los emprendedores repiten con cierta frecuencia es que experimentar es no tener miedo a fallar. En educación, debido al gran número de involucrados directamente en el proceso, la estrategia tiende a quedar de lado. No en Finlandia. Pese a figurar entre los mejores en ciencias y lectura en la prueba internacional PISA, el país comienza a poner en práctica una nueva forma de enseñar, en la que las materias y contenidos están perdiendo terreno mientras que las competencias y los alumnos adquieren un papel activo en la evaluación.

Un reportaje del diario británico The Independent arrojó pistas sobre el nuevo plan finlandés: temas como “cambio climático” y “centenario de la independencia de Finlandia” comienzan a recibir más énfasis que la transmisión de contenidos mediante la rigidez de las materias. En un paso más allá de lo hoy acontece al menos dos veces al año en las llamadas “clases de fenómenos”, el horario se vuelve más flexible para que los estudiantes entren en contacto con conceptos de economía, historia, geografía y lenguas extranjeras de manera transversal con la ayuda de temas cotidianos. A partir de 2016, los nuevos lineamientos curriculares inducirán la implementación de clases y prácticas de colaboración con varios profesores trabajando simultáneamente con el mismo grupo de alumnos. En la capital, Helsinki, 10 escuelas ya aplican esta metodología, mientras que otras dan sus primeros pasos.

Para aprender más sobre los cambios en curso, PorVir conversó con Marjo Kyllönen, ministra de educación de la ciudad, que tiene la red más grande del país, con 198 escuelas, 36.000 estudiantes y 3.000 profesores. Kyllönen explica que el plan es cambiar el enfoque, dejando la enseñanza tradicional que forma individuos listos para obedecer e ir a por una solución innovadora que ayude en el progreso de la sociedad finlandesa. La representante de Helsinki también detalla los cambios en la forma de evaluar a los profesores, que pasaría a tener una realimentación de la propia clase. ¿Miedo a errar? “No tengo miedo. Esta nueva forma de enseñanza permite mucho mejores resultados en diferentes áreas, porque vas a aprender sobre un tema en particular para la vida, no sólo para la escuela”. A continuación, la entrevista:

PorVir- ¿Por qué están haciendo ahora estos cambios?

Marjo Kyllönen – Tenemos que cambiar la forma de enseñar y el trabajo que se realiza dentro del aula. Por supuesto, aún es necesario el conocimiento en matemáticas y ciencias, pero ahora el objetivo es asegurar en los niños las habilidades necesarias para la sociedad del futuro. La forma tradicional de enseñanza se hizo para la era industrial, con todos los trabajadores haciendo lo mismo y mostrando obediencia, pero para mañana y para el futuro, es necesario hacer algo diferente y desarrollar habilidades individuales y, al mismo tiempo, demostrar colaboración, capacidad de innovación, tener valor para fallar y encontrar nuevas formas de hacer las cosas. Por eso creo que Finlandia ocupa los primeros lugares como en PISA. No podemos sentarnos y esperar y sí, trabajar en el rediseño del sistema educativo.

PorVir – ¿Cómo se han implementado los cambios?

Kyllönen – Cuando hablamos de Helsinki, nos referimos a las diez escuelas que han adoptado este tipo de metodología más amplia, con clases de fenómenos sustituyendo de manera integral las materias del currículo. La gran mayoría, sin embargo, ya ha realizado un trabajo experimental: el criterio mínimo es que cada estudiante participa en dos procesos en cada año escolar, el primero en el noveno grado [periodo que comprende la enseñanza obligatoria]. Este trabajo debe durar al menos dos semanas e involucrar a diferentes disciplinas. Cuando llevamos este asunto a las escuelas, hablamos sobre lo que cambia en el día a día, el papel más activo de los alumnos, de cómo el contenido no es tan importante como se piensa y, especialmente, para los líderes [de las  escuelas] no tengan miedo al fracaso, porque cuando empiezas algo nuevo, no se sabe cuál será el resultado.

PorVir – ¿Cómo prevén ustedes que sea el impacto de estos cambios en pruebas internacionales como PISA?

Kyllönen – Parte de la respuesta es que depende de lo que PISA vaya a evaluar. Si continúa verificando lo aprendido de las habilidades del día a día, creo que vamos a seguir en buena posición en los rankings. Si quieren seguir los conocimientos en matemáticas, está bien, no vamos a ignorar estas habilidades básicas. Sólo que lo haremos de una manera diferente y nuestro objetivo es que los resultados a escala mundial nos permitan estar entre los diez primeros y, por qué no, a la cabeza [risas]. No tengo miedo. Esta nueva forma de enseñanza permite mucho mejores resultados en diferentes áreas, porque vas a aprender sobre un tema en particular para la vida, no sólo para la escuela.

PorVir – ¿Hay alguna fecha para todas las escuelas siguen la nueva metodología en su nivel más amplio?

Kyllönen – No tenemos un plazo. Hemos discutido y reimaginado la educación durante años y ahora la propuesta fue lo suficientemente madura. En mi experiencia, cuando el profesor aprende a diseñar estas clases de fenómenos, ya no quiere volver a la forma tradicional de enseñanza. Incluso cuando está solo, enseñar matemáticas de una manera diferente es más importante porque los estudiantes están más motivados y se desempeñan mejor. Estamos dando pasos pequeños y, en agosto de 2016, se implementará un nuevo plan de estudios y empezaremos a enseñar a partir de él. Sé que tenemos más escuelas que tienen previsto adoptar un plan de estudios basado en “fenómenos” para todas sus actividades. Por el momento tenemos diez, pero la mayoría comienza ya a hacer algo.

PorVir – ¿Cómo es el trabajo para convencer a los profesores de cambiar su filosofía de trabajo?

Kyllönen – Este es un tema que también se ha trabajado durante algún tiempo. Además de ser responsable de la educación en Helsinki, también soy investigadora e hice mi tesis doctoral sobre el liderazgo escolar. En mi opinión, los principales agentes de cambio son los líderes escolares. En 2005, adoptamos una nueva organización en todas las escuelas: tenemos un grupo formado por un director, subdirector y, debajo de ellos, líderes de equipo. Al mismo tiempo, hay un grupo de 50 profesores-tutores, supervisados por especialistas de mi departamento, que trabajan en el aula e incluso hacen un trabajo de desarrollo profesional promovido por el municipio. Ellos van a las escuelas para dar ejemplo de cómo poner en práctica las clases de fenómenos. Lo hacemos así, porque ellos pueden decir “yo lo he hecho en clase y funciona de esa manera, éstas son las dificultades y retos” y no se ve como que es el nivel más alto de la jerarquía dando órdenes. Cuando la información proviene del nivel de la escuela, los profesores están convencidos de que es posible y están más motivados.

PorVir – ¿Y qué opinan los padres de los alumnos?

Kyllönen – En Finlandia, tenemos el privilegio de tener una sociedad que valora la educación y a los docentes. Hay algunas escuelas que están dando los primeros pasos y otras muy avanzadas en la reforma de sus rutinas. La respuesta de los padres, sin embargo, es muy satisfactoria porque sus hijos están verdaderamente motivados.

PorVir – ¿Qué tipo de temas van a trabajar los estudiantes?

Kyllönen – La base curricular común de Finlandia permite a la autoridad local para decidir el curso de la educación y la autoridad nacional sólo da directrices. Antes de las clases de fenómenos, profesores y tutores se involucran en la planeación para elegir las materias, objetivos y contenidos que se trabajarán. La última palabra la tienen las escuelas. No obligamos  a hacer esto o aquello. Incluso los estudiantes pueden definir cuáles serán los temas del plan de estudios, ya que pueden aprender un mismo contenido con la ayuda de diferentes temas. Así que no hay necesidad de que la autoridad municipal defina lo que se verá en el aula.

PorVir – Hablando más sobre nuevas formas de ver el aprendizaje, en Francia se discute abolir las notas de evaluación. ¿Piensan ustedes hacer algo parecido?

Kyllönen – En Finlandia no clasificamos a las escuelas. En vez de resultados individuales, creemos en el proceso de aprendizaje. Una de las principales maneras de hacer esto es hacerlo más perceptible, orientar a los estudiantes y decirles en qué áreas están bien, cuáles son sus dificultades y cómo pueden resolverlas. Hacemos hincapié en el proceso, no el resultado en sí. Este es nuestro principal concepto de evaluación. Por supuesto, al final de cada año escolar, reciben sus calificaciones para saber en qué nivel están; pero no para compararse con sus colegas, sino para entender si se alcanzaron los objetivos establecidos al inicio de las clases. Como ellos pueden crear un plan individual de estudios, los objetivos son diferentes a los de sus colegas. Nuestra filosofía de la evaluación es muy singular y vemos este proceso como una oportunidad para guiar el aprendizaje. Hay que dar a los estudiantes los medios para autoevaluarse y el maestro no debe ser el único responsable de la misma, sino que también debe suceder entre compañeros a través de la retroalimentación entre pares. Por otra parte, vemos que es importante que el profesor sea evaluado por los alumnos –y no sólo por sus jefes–, y eso es lo que buscamos enfatizar en el futuro.

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