Autor: UNOi

Fecha: 13 de enero de 2015

¿Por qué la curiosidad mejora el aprendizaje?

Por Marianne Stenger Un estudio de la Universidad de California muestra que mantener a los alumnos intrigados es tan importante para el desempeño como la […]

Foto: © NinaMalyna/depositphotos.com
Foto: © NinaMalyna/depositphotos.com

Por Marianne Stenger

  • Un estudio de la Universidad de California muestra que mantener a los alumnos intrigados es tan importante para el desempeño como la inteligencia.

No es ningún secreto que la curiosidad torna al aprendizaje más efectivo y agradable. Los alumnos curiosos no sólo hacen preguntas, sino también buscan activamente las respuestas. Sin curiosidad Isaac Newton nunca hubiera formulado las leyes de la física, Alexander Fleming probablemente no habría descubierto la penicilina, y la investigación pionera sobre la radiactividad de Marie Curie podría no existir.

Inculcar en los estudiantes un fuerte deseo de conocer o aprender algo es lo que motiva a cada maestro y las investigaciones muestran que la curiosidad es tan importante como la inteligencia para determinar qué tan bien los estudiantes lo harán en la escuela. Pero, ¿cuánto sabemos realmente acerca de su papel en el proceso de aprendizaje?

Al cerebro le gusta la curiosidad

Recientemente, investigadores de la Universidad de California, en Estados Unidos, llevaron a cabo una serie de experimentos para averiguar lo que sucede exactamente en el cerebro cuando se despierta nuestra curiosidad. Para el estudio, los investigadores evaluaron a los participantes sobre que tan curiosos estaban por conocer las respuestas de más de 100 preguntas triviales, tales como «¿Qué canción de los Beatles estuvo más tiempo en las listas?», o “Lo que realmente significa el término dinosaurio». En determinados momentos a lo largo del estudio, se realizaron resonancias magnéticas cabo para ver lo que estaba pasando en el cerebro de los participantes cuando sentían curiosidad por saber la respuesta a alguna pregunta.

¿Qué revelaron estos experimentos? Aquí están dos del os hallazgos más importantes:

  1. La curiosidad prepara al cerebro para el aprendizaje

Aunque no es una gran sorpresa saber que somos más propensos a recordar lo que aprendemos cuando el asunto nos intriga, se verificó que la curiosidad también nos ayuda a aprender información que no consideramos tan interesante o importante.

Los investigadores descubrieron que, una vez que alguna pregunta despierta la curiosidad, las personas tuvieron más facilidad para aprender y recordar información completamente independiente. Uno de los coautores del estudio, el Dr. Matthias Gruber, explica que esto se debe a la curiosidad pone el cerebro en un estado que le permite aprender y retener cualquier tipo de información que motive los aprendido.

Por lo tanto, si un maestro es capaz de despertar la curiosidad de los alumnos acerca de algo en lo que estén naturalmente motivados a aprender, estarán mejor preparados para aprender cosas que por lo general consideren aburridas o difíciles. Por ejemplo, si un estudiante tiene dificultades en matemáticas, personalizar problemas de matemáticas para que coincidan con sus intereses específicos en vez de utilizar las preguntas de los libros de texto genéricos, podría ayudarle a recordar cómo resolver problemas similares en el futuro.

  1. La curiosidad hace más gratificante el aprendizaje posterior

Además de preparar el cerebro para el aprendizaje, la curiosidad puede también hacer del aprendizaje una experiencia más gratificante para los alumnos.

Los investigadores encontraron que cuando la curiosidad de los participantes había sido agudizada, no sólo se registró una mayor actividad en el hipocampo, que es la región del cerebro involucrada en la creación de memoria, sino también en el circuito del cerebro que está relacionado con la recompensa y el placer. Este circuito es el mismo que se estimula cuando conseguimos algo que realmente nos gusta, como caramelos o dinero, y depende de la dopamina, la sustancia química de «sentirse bien», que transmite el mensaje entre las neuronas y nos da una clase de euforia.

Así, instigar la curiosidad de los alumnos no sólo ayuda a recordar las lecciones que podrían entrar por un oído y salir por el otro, sino que también puede hacer que la experiencia de aprendizaje sea tan placentera como el helado o ganar dinero. Por supuesto, la mayoría de los maestros ya saben instintivamente la importancia de fomentar las mentes curiosas, pero tener fundamento científico es sin duda satisfactorio.

Hacer la pregunta correcta

Naturalmente, todavía hay algunas cosas que no están claras sobre el papel de la curiosidad en el aprendizaje. Por un lado, los científicos aún no consiguen determinar sus efectos a largo plazo. Por ejemplo, si la curiosidad del estudiante es estimulada al comienzo de la jornada escolar, ¿va a ayudar a absorber mejor la información a lo largo del día? Otra cosa que los investigadores están ansiosos por investigar es por qué algunas personas son naturalmente más curiosas que otros, y qué factores influyen más en cuán curiosos somos.

Así que, en lugar de ir directamente a las respuestas, vamos a tratar de comenzar las clases con preguntas que alienten y motiven a los estudiantes a la investigación para encontrar sus respuestas. ¿Cuáles son las preguntas que tienden a despertar mayor interés entre sus alumnos?

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* La autora escribe sobre educación en Open Colleges, uno de los líderes proveedores de educación en línea en Australia. Sus intereses son la psicología educativa, todas las recomendaciones sobre aprendizaje, las últimas investigaciones en herramientas de aprendizaje en línea y el uso de nuevas tecnologías en el aula.

El artículo se publicó originalmente en inglés en http://www.edutopia.org/blog/why-curiosity-enhances-learning-marianne-stenger. La versión en español que aquí presentamos se tradujo de la versión en portugués publicada en http://porvir.org/porpensar/por-curiosidade-melhora-aprendizagem/20150106

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