Autor: UNOi

Fecha: 14 de octubre de 2015

Paulo Freire, la simplicidad que aún innova

El más grande educador brasileño ya preconizaba, hace 50 años, conceptos como interdisciplinariedad y educación con base en proyectos. Tatiana Klix. PorVir. 2/06/2014.   Paulo Freire, […]

Foto: © Lomachevsky/depositphotos.com
  • El más grande educador brasileño ya preconizaba, hace 50 años, conceptos como interdisciplinariedad y educación con base en proyectos.

Tatiana Klix. PorVir. 2/06/2014.   Paulo Freire, el más importante y revolucionario educador brasileño, vivió la mayor parte de su vida y creó sus métodos y conceptos pedagógicos en una realidad donde no había computadora a gran escala, Internet, juegos en línea o redes sociales. Sin embargo, incluso después de 50 años desde la primera experiencia de la alfabetización de adultos en Angicos, Rio Grande do Norte, que se convertiría en el método que lleva su nombre, una buena parte de las enseñanzas del pensador pernambucano siguen vigentes. Es más, varias de ellas son todavía innovadoras para el escenario educativo.

«Nunca tuvimos tantas oportunidades de aprender juntos como ahora,» dijo José Morán, investigador y profesor de comunicación de la Universidad de São Paulo, que ve en la colaboración, en el cambio, en la interacción virtual y en el intercambio de conocimiento, uno de los principios más importantes de Paulo Freire, el de aprender juntos. «Educador y educando aprenden en comunión», es una frase que resume la concepción de Freire para la práctica del aprendizaje.

Al rechazar lo que él llamó la educación bancaria, en la cual el maestro sólo imparte conocimientos a los estudiantes, el pensador valoró la cultura y los conocimientos previos de los alumnos y la idea de que se aprende en el intercambio, sea este entre profesores y alumnos, con otros profesores, o entre estudiantes. «La educación está en la vida, en nuestra cotidianeidad y en nuestra formación en su conjunto. Sucede no sólo en la escuela sino en cualquier ambiente», explica la profesora de Unicamp, la doctora Débora Cristina Jeffrey.

Según ella, lo más importante para Freire es pensar la educación para la transformación humana y la autonomía del sujeto, lo que de acuerdo con la concepción del pernambucano se da cuando las personas se concientizan de sus condiciones sociales, culturales, económicas y políticas.

Para Morán, que investiga la innovación en la educación, dentro de este visión humanista es totalmente válido trabajar los conceptos de Freire para entender una educación más conectada, que utiliza tecnologías móviles. El profesor explica que la educación es un proceso profundo de intercambio entre las personas, que la tecnología facilita y resuelve en parte sin que necesariamente maestros y estudiantes estén juntos de manera presencial.

Por ejemplo, algunos proyectos actuales de alfabetización de adultos utilizan el celular como recurso. Estimular los relatos por correo electrónico, herramientas de chat y redes sociales también son también formas contemporáneas de usar los conocimientos que el alumno ya tiene. «Se puede utilizar la tecnología para crear conciencia, investigar, hacer intercambios culturales, que son necesarias para el aprendizaje. Pero no basta con equipar a los alumnos; ellos deben estar conscientes de por qué y cómo va a utilizar los instrumentos para su vida «, dice Débora.

Morán va más allá y considera que el proceso de personalización, llevada a cabo por las plataformas educativas que permiten que cada uno haga su recorrido, en cualquier lugar desde el que se conecte, es una nueva forma de educar para la autonomía. «Los principios (de Freire) valen, pero la forma de actualizarlos se alterna en la medida en que hay otras posibilidades. El acceso a los contenidos, materiales e información básica se produce sin el maestro. La personalización es la capacidad que tenemos hoy de que alguien esté más atento a mis necesidades de conocimiento, incluso dentro del grupo grande «, explica.

La profesora de Unicamp considera que la idea de que el alumno aprende por sí mismo y que el profesor es un mediador, presente en conceptos pedagógicos posteriores, no está presente en las teorías de Paulo Freire. Para el educador, las personas no aprenden solas y el maestro tiene una autoridad por ejercer. «El objetivo principal es el colectivo, las experiencias, la vivencia, la cultura, la comprensión de la condición humana en una sociedad desigual y la superación de esa condición».

En este contexto, la rueda de la conversación, el estudio del medio ambiente y la educación por proyectos, prácticas utilizadas en escuelas innovadoras, son actividades educativas que contemplan ese intercambio de miradas, perspectivas y conocimientos.  “Se puede pensar en proyectos, pero no en los proyectos que vienen de arriba hacia abajo. Son proyectos establecidos a partir de temas generadores. Es preciso escuchar a los alumnos, debatir y realizar discusiones que aporten sentido o que se decidan en asambleas”, explica.

De acuerdo con la profesora investigadora de Educación de Jóvenes y Adultos (EJA) y organizadora del libro conmemorativo Paulo Freire: Diálogo con la Educación (Expresión y Arte), Noêmia de Carvalho Garrido, los proyectos deben estar vinculados a la comunidad, llevar la historia de vida de los estudiantes, para entonces trabajar la sistematización de los contenidos que la escuela exige. “El hombre, en su formación, no está dividido, es integral, el conocimiento que viene de fuera de la escuela es integral. Sólo se fragmenta en el aula”, dice.

Este punto, en opinión de Deborah, sigue siendo el principal desafío para llevar a Paulo Freire a la escuela, sobre todo la pública. «Para trabajar en la perspectiva de Freire, es necesario trabajar de manera interdisciplinaria. Los temas tienen que hablar entre sí, a partir de un principio rector». Dentro de las enseñanzas de Freire, este tema va a ser retomado a partir de las necesidades e intereses de los estudiantes, o incluso del intercambio de educador y educandos.

No se pueden segmentar los contenidos en disciplinas y dividir el día de los alumnos por materia. Por ejemplo, las manifestaciones junio 2013 pueden convertirse en un tema generador para diversas disciplinas. Se puede dicutir cómo surgieron esos movimientos, en matemáticas se estudian los indicadores sociales, en historia se recuerdan pasajes como la oposición a la dictadura militar o los caras pintadas, en geografía se busca entender cómo las redes sociales intervienen en las manifestaciones.

«Este conjunto de debates lleva al estudiante a entender por qué participa en manifestaciones y qué efecto tienen», ejemplifica la doctora en educación. Para Débora, la mayoría de las veces, las escuelas siguen manteniendo una estructura tradicional de organización y espacio. Y sigue siendo una perspectiva innovadora el pensar en la rutina y la vida escolar diaria de manera diferenciada.

__________________________

La nota original puede leerse en http://porvir.org/paulo-freire-simplicidade-ainda-inova/. Traducción: UnoNews.

 

Close Bitnami banner
Bitnami