Autor: UNOi

Fecha: 7 de julio de 2016

El lado positivo de discutir frente a los hijos

Mucho se ha dicho a las parejas que las discusiones entre sí deben ser a puertas cerradas, lejos de la mirada de los niños. Es […]

Mucho se ha dicho a las parejas que las discusiones entre sí deben ser a puertas cerradas, lejos de la mirada de los niños. Es sin duda una sabia recomendación si somos incapaces de mantener la ecuanimidad y no levantar la voz.

Sin embargo, si la discusión –sin salirse de tono–, se resuelve de manera afectiva en frente de los niños puede resultar positiva.

En un estudio hecho a partir de una discusión escenificada en video, un tercio de los niños reaccionó de manera agresiva luego de observarla, cuando el video se detuvo antes de concluir. Pero, cuando se permitió llegar hasta la resolución del conflicto, solo unos cuantos tuvieron reacciones negativas. Incluso, cuando se repitió con discusiones más intensas, los niños no mostraron reacciones negativas si la disputa se resolvía en buenos términos.

De acuerdo con los investigadores, el que los niños estén expuestos a discusiones maritales que no se salgan de control, donde no haya insultos y se arreglen de manera afectuosa, puede ser positivo para reforzar su seguridad y contribuir a mejorar su comportamiento social. Un requisito es que la solución sea sincera, pues ellos percibirán si no lo es.

La resolución del conflicto puede ser un buen ejemplo para el niño en términos de argumentación, compromiso y reconciliación.

¿Podremos discutir así?

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Con información de NurtureShock: New Thinking About Children.

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