Autor: UNOi

Fecha: 20 de febrero de 2012

De panzazo

Leonardo Kourchenko. El 24 de febrero se estrena en pantallas de 18 ciudades en México, el documental “De Panzazo”, dirigido por el cineasta Juan Carlos […]

Leonardo Kourchenko.

El 24 de febrero se estrena en pantallas de 18 ciudades en México, el documental “De Panzazo”, dirigido por el cineasta Juan Carlos Rulfo y por el periodista Carlos Loret de Mola. Se trata de una película (80 minutos) que retrata, con crudeza y precisión, el desastroso y lamentable estado de la educación en México.

 El documental aporta una visión de conjunto que con frecuencia, a quienes trabajamos o colaboramos en el ámbito educativo, se nos escapa. Nos ofrece una panorámica integradora del problema, con cifras y datos apabullantes: sólo 10 de cada 100 niños que ingresan a primaria, llega a concluir una carrera universitaria. Obtenemos los peores lugares en la prueba PISA internacional: 34 de 34 en lecto-escritura, matemáticas y ciencias. Menos del 8% de nuestros estudiantes alcanzan los puntajes más altos a nivel internacional, mientras que arriba del 45% se ubica en niveles deficientes y mediocres. De seguir así, sin hacer nada, sin cambiar de fondo el sistema, nos tomaría 170 años alcanzar al promedio mundial en comprensión de lectura –y eso bajo el supuesto de que otros países se queden   estáticos, sin evolución o movimiento.

 La película fue producida por la organización “Mexicanos Primero” una OSC destinada a elevar la calidad educativa de nuestro país. La preside, Claudio X. González, un hombre talentoso e inteligente, que ha centrado su compromiso en mejorar la educación en México.

Los propósitos son varios: el primero entender que la educación –la mía, la de mis hijos, las de mi familia y la de mi país- no es un problema ajeno. No es un problema del gobierno o de “las autoridades”, sino que es un problema personal, familiar, nos afecta a todos.

Un segundo propósito tiene que ver con enviar un mensaje de que la sociedad está gravemente preocupada y se ocupará de hacer algo, es decir, tomará acciones concretas en sus manos para propiciar una atmósfera de cambio.

Si la película logra provocar este debate, abrir el tema y enfrentarlo entre todos, retirar el monopolio del tema educativo al SNTE, a Elba Esther –quien aparece en la película- y que la sociedad “se apropie” del asunto, será una gran ganancia.

 Hoy es evidente que la educación está cambiando en el mundo. Países y regiones enfrentan transformaciones, convencidos de que los viejos sistemas no responden ya a la sociedad del siglo XXI. México se ha quedado a la retaguardia en este proceso de cambio. La pesada estructura que controla la educación pública ha convertido nuestro sistema educativo en un inmenso fósil en un museo de historia natural. Dejamos de movernos, de avanzar, de innovar hace décadas y el resultado es este pobre desempeño.

 La película no pretende buscar o señalar culpables. No acusa a nadie de estos graves problemas, por la simple y sencilla razón de que es un problema de múltiples aristas, donde todos, padres de familia, directivos, maestros, sindicato, autoridades hemos construido este monstruo anquilosado y viejo que es nuestra educación.

Una señalada aportación del documental –desde el punto de vista cinematográfico- consiste en la introducción de pequeñas cámaras portátiles a las escuelas y entregárselas a los alumnos. El objetivo fue captar auténticas escenas en el cotidiano escolar, en vez de registrar las escenas impecables de orden, concentración,  disciplina y estudio que los directivos “montan” cuando llegan visitantes.

Es decir lo que vemos, se grabó con muchas de esas cámaras en manos de estudiantes, quienes fueron capaces de captar la realidad del ambiente escolar original. Esto le agrega un tono de absoluta autenticidad a la película que nos permite echar una ojeada al interior de muchas escuelas.

Otro gran acierto del filme consiste en derribar el mito de la educación privada por encima de la pública. Las cifras y los resultados de las pruebas demuestran una mínima diferencia porcentual entre primarias y secundarias públicas y las llamadas “particulares”.

 Lo importante es lo que seamos capaces, todos, de construir después de la película. Mexicanos Primero tiene previstas una serie de acciones estratégicas, escalonadas,  que van desde la presentación de una Reforma de Ley ante el Congreso, hasta los compromisos previamente adquiridos de los candidatos presidenciales, para avanzar sobre una agenda de cambio concreto a partir del siguiente gobierno.

Además, un pliego petitorio con medidas concretas al sindicato y a los gobernadores de todos los estados en el país.

 Los primeros objetivos concretos consisten en elevar el número de días efectivos de asistencia estudiantil a clases, alcanzar la cifra de 200 días hábiles; además elevar también el número de horas de estudio para cada niño: pasar de 4.5  hasta 6 horas diarias

Una tercera meta inmediata es llevar nuestro promedio educativo nacional hasta 12 años, lo que implica concluir la preparatoria.  

Si logramos estas tres, apenas estaremos alcanzando a muchos países desarrollados en años, días y horas de clases y estudio. El siguiente e inaplazable pendiente será qué contenidos poner en esas horas y días de clases.

 Sistema UNO es punta de lanza en este proceso transformador de las escuelas en Iberoamérica. Es una de las propuestas, no la única, que aporta una serie de elementos de cambio profundo en la práctica docente, en el perfil del maestro, en el uso de la tecnología, en la apertura de las escuelas al mundo. Es uno de los primeros que tomó conciencia del problema y decidido trabajar con profundidad y profesionalismo en generar soluciones.

 Ustedes y nosotros somos responsables de este proceso de cambio. Debemos fortalecerlo, contagiarlo, extenderlo. Por ello los convoco a todos, padres de familia y maestros, directivos  y propietarios, a ver “De Panzazo”, a firmar la pequeña boleta que nos entregan a la entrada del cine y depositarla en la urna al término de la proyección. Los invito a visitar la página www.depanzazo.com para sumar voluntades y energías ciudadanas a esta gran causa que es la educación de México.  Si no somos capaces de mejorar la educación de nuestro país, estamos condenados a convertirnos en un país de mano de obra barata en la globalización productiva del siglo XXI. 

Si no lo hacemos nosotros, los mexicanos preocupados e interesados en la educación, no lo va a hacer nadie.

Close Bitnami banner
Bitnami