Asertividad, una forma de brindar seguridad a los hijos - UNOi Internacional
Necesito ayuda
Quiero más información

Autor: UNOi

Fecha: 11 de diciembre de 2015

Asertividad, una forma de brindar seguridad a los hijos

La asertividad es la habilidad personal que nos permite expresar directamente los propios sentimientos, opiniones y pensamientos y defender nuestros derechos, en el momento oportuno, de la forma adecuada sin negar ni desconsiderar los sentimientos, opiniones, pensamientos y derechos de los demás. Asertividad significa ser claro y saber ponerse límites a uno mismo y ponérselos a los […]

La asertividad es la habilidad personal que nos permite expresar directamente los propios sentimientos, opiniones y pensamientos y defender nuestros derechos, en el momento oportuno, de la forma adecuada sin negar ni desconsiderar los sentimientos, opiniones, pensamientos y derechos de los demás.

Asertividad significa ser claro y saber ponerse límites a uno mismo y ponérselos a los demás. Uno toma en cuenta las propias necesidades, pero considera también las de las demás personas y pude comunicar lo que necesita.

Los niños aprenden asertividad siendo claros con ellos, siendo asertivos. Es decir, no siendo pasivos, no pidiéndoles que hagan las cosas como si fuera un favor: “por favor, haz la tarea”, “ya métete a bañar ¿sí?” Las órdenes deben ser precisas indicándoles exactamente qué deben hacer y cómo hacerlo.

Esta claridad debe expresarse al poner límites sobre qué sí y qué no. Una vez que uno estableció un no, hay que saber mantenerse en lo dicho.

No debe existir ninguna amenaza, agresividad o gritos al pedir las cosas. Los padres pueden evitar estos extremos siendo conscientes de sus propias respuestas. Si en automático –derivado de su propia educación–, reaccionan a las actitudes del niño o lo hacen con enojo para pedir algo, va a salir la parte agresiva. Para que salga diferente, tiene uno que tomar consciencia de sus palabras y, con esa consciencia, transmitir la claridad. La claridad que no es poner miedo atrás para que hagas las cosas, no tengo que amenazarte, simplemente  te voy a decir cómo hacerlo y voy a ser muy claro en la forma de comunicarlo.

En todo momento, los niños se benefician de un adulto que es seguro y que es claro. Si los niños saben lo que se espera de ellos y como se espera, qué hacer y qué no hacer, adquieren seguridad.

Una persona que es asertiva es predecible; no da el bandazo de ser agresivo y después arrepentirse y, para manejar la culpa, caer en la permisividad. Al ser predecible, sus mensajes son claros y el niño se siente seguro.

________________________________

Con la colaboración de Leticia Valero, fundadora de Educando en consciencia.