Autor: UNOi

Fecha: 11 de marzo de 2016

Cómo disminuir la ansiedad en los niños

Hace algunas décadas los psicólogos pensaban que la ansiedad era un problema exclusivo de los adultos. Lo cual es muy lógico ya que suponemos que […]

Hace algunas décadas los psicólogos pensaban que la ansiedad era un problema exclusivo de los adultos. Lo cual es muy lógico ya que suponemos que somos nosotros los que tenemos más problemas que enfrentar y, por ende, más razones para sentirnos preocupados y estresarnos. Sin embargo, en realidad los niños también sufren el estrés y la ansiedad y sus preocupaciones son mucho más intensas de lo que podríamos esperar.

Hoy se conoce que entre un 10 y un 20% de los niños en edad escolar sufren síntomas propios de la ansiedad. Obviamente, el estrés afecta a un número aún mayor. La buena noticia es que los padres pueden tomar algunas medidas para reducir la ansiedad en sus pequeños.

Motiva a tus hijos a enfrentar sus miedos, no le enseñes a huir de ellos. Es normal que los pequeños le tengan miedo a muchas cosas o situaciones que no conocen. Sin embargo, vivir con miedo no es saludable y genera una gran dosis de estrés y ansiedad.  La mejor forma de incitarle a enfrentar sus miedos es conversando al respecto y motivándolo a que se exponga paulatinamente a la situación que genera ese temor.  Si estás a su lado, probablemente se sentirá seguro y perderá el miedo rápidamente.

No lo fuerces para que sea perfecto. A menudo la ansiedad de los niños es generada por sus padres, por las expectativas que ponen en él. El pequeño se da cuenta de que podría desilusionar a sus padres y se esfuerza, a menudo por encima de sus posibilidades, lo cual se convierte en una fuente de estrés. Explícale al pequeño que nadie es perfecto y que lo importante es aprender de los errores para no volver a cometerlos.

Concéntrate en sus logros. A menudo los niños que sufren ansiedad provienen de familias perfeccionistas y autoritarias que solo se centran en los fracasos del niño. Sin embargo, tan importante como hacerle notar cuándo se ha equivocado, es felicitarlo por sus logros. Además, recuerda que un regaño se debe centrar en el comportamiento inadecuado y no en criticar a la persona.

Planifica actividades relajantes. Es importante que el niño practique deporte e incluso que aprenda a tocar algún instrumento porque eso fomentará la autodisciplina y la perseverancia en el futuro pero es un crasso error llenar la agenda del niño con tareas o compromisos escolares. Los niños son niños y necesitan jugar y pasar tiempo al aire libre. Por ende, planifica actividades divertidas en familia.

Potencia la higiene del sueño. Los niños parecen no cansarse nunca y a veces llevarlos a la cama se convierte en una verdadera odisea. Sin embargo, que el niño descanse las horas necesarias es importante para reducir la ansiedad.

Incentiva a tu hijo a expresar su ansiedad. A menudo le pasamos a los niños la creencia de que no es adecuado expresar nuestros sentimientos por lo que el pequeño aprende a guardar dentro de sí todas esas emociones negativas. En vez de ello, busca una forma asertiva en la cual él o ella pueda expresar la ansiedad o el estrés.

Sé positivo y mantén la calma. De nada sirve que le digas al niño que es importante mantenerse concentrados y tranquilos, si tú no das el ejemplo. Recuerda que la imitación es una de las principales vías por las cuales aprenden los pequeños. Por ende, si te escucha gritar o molestarte con frecuencia, para él responder con ansiedad ante las situaciones se convertirá en algo normal.

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Fuente: Rincón de la Psicología

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